El sitio fue construido en el año 1884 y tiene la particularidad de ser el más antiguo de la República Argentina y también el primero en construirse en aguas australes. Sus equipos luminosos poseían gran potencia por lo que los faros que se crearon años más tarde en las zonas aledañas utilizaron el mismo método.
El lugar dejó de funcionar el día 1 de octubre de 1902, cuando se creó el Faro Año Nuevo en la Isla Observatorio. Desde ese momento el lugar pasó varios años en ruinas, hasta que finalmente fue restaurado respetando su formato original.
Por último es preciso destacar que el lugar fue la causa que inspiró a Julio Verne a escribir su novela El Faro del Fin del Mundo, publicada después de su muerte, en el año 1905.