Antonio Viedma descubrió el Lago al que luego bautizó con su nombre en el año 1786.
La historia es paradójica, como la mayoría de los descubrimientos del lugar el explorador no tenía como destino dicho sitio sino otro.
Viedma había sido enviado por el virrey de España con el objetivo de explorar las costas de la Patagonia y crear en ellas nuevos asentamientos. La intención de enviado del virrey era explorar el curso del Río Santa Cruz desde San Julián pero cometió un error y siguió el curso de otro río al que los tehuelches llamaban por el nombre de Chalia. Cuando el explorador paso por lo que hoy es Tres Lagos, antes llamado Piedra Clavada logró avistar El Lago al que le pondría el nombre de su apellido junto con el glaciar que llevaría el mismo mote hasta el día de la fecha.