El Lago Buenos Aires fue descubierto por Carlos María Moyano y es de origen glaciar y desemboca sus aguas en el Océano Pacífico, a través del Río Baker, aunque también desagua en el Océano Atlántico mediante el Río Deseado. Por otra parte el espejo de agua tiene una profundidad máxima de 590 metros y su clima es muy frío y ventoso. Por ésta razón en sus alrededores existen solo dos pueblos, Los Antiguos e Ingeniero Palavichini. Ambas ciudades pudieron establecerse por estar rodeadas de montañas lo que evita que el viento se filtre formando un microclima ideal. Además ambas ciudades poseen todas las comodidades para alojar a los visitantes que deseen pasar una estadía en contacto con la naturaleza y disfrutando de la tranquilidad y la belleza que ofrecen los paisajes de la región.
Dentro del Lago también se pueden obtener grandes cardúmenes de peces por lo que hasta él llegan año tras año numerosas cantidades de turistas en busca de Percas.
Asimismo, el sitio se puede navegar en embarcaciones que parten a diario de las orillas del mismo. Esta situación se da solo en temporada de verano ya que en invierno las fuertes nevadas hacen que la superficie del lago se congele y sea imposible su navegación.