La ciudad fue fundada el día 17 de noviembre de 1905. El lugar surgió como consecuencia de la creación de varios comercios en esa región. En un primer momento se llamó la porteña por una estancia que llevaba ese nombre. Sin embargo, el día 17 de diciembre de 1927 se reemplazó, mediante un decreto, la denominación de La Porteña por la De Santa Isabel.
El seudónimo que lleva hoy en día proviene de la Virgen de Santa Isabel de Hungría, quién fuera canonizada en 1235 por el Papa Gregorio IX. Isabel de Hungría quedó viuda muy joven y fue desterrada por su cuñado. Se alojo en la casa de un tío materno y renunció a la herencia de su marido dejándosela a sus tres hijo. Luego abandonó a los pequeños e ingresó a la Tercera Orden de San Francisco. Alí vivió con austeridad, atendiendo enfermos hasta e día de su muerte.
Hoy en día, el pueblo, es el sitio con menos densidad demográfica del país. También se puede destacar que la actividad económica más productiva del territorio es la cría de Chivos.
Por la poca cantidad de gente que habita la región, se puede afirmar que Santa Isabel es uno de los sitios más tranquilos de la provincia de La Pampa. Allí, el turista tendrá la posibilidad de pasar una estadía en contacto con la naturaleza, o bien, realizando actividades al aire libre y en familia. Asimismo es un territorio que prioriza lo natural sobre lo material, las plazas y espacios verdes son de gran interés para el municipio.
Además si el visitante es aficionado a la pesca deportiva, podrá llevar a cabo su hobbie obteniendo los generosos cardúmenes que aporta el Río Salado que pasa por el centro de la ciudad.
Por último vale aclarar que la localidad cuenta con: Restaurantes, confiterías, casas de comidas rápidas, balnearios, hoteles y alojamientos, camping, locutorios, cibercafes, bibliotecas, museos, video clubes, salida y llegada de Ómnibus de larga distancia, transporte interurbano, taxis, remises, supermercados, autoservicios, estaciones de servicio, sala de primeros auxilios y talleres mecánicos.