La ciudad encuentra su nombre (Cerro Colorado), en el color de los cerros que la rodean el: el Colorado, el Veladero y el Inti Huasi.
Hasta el año 500 la zona estuvo ocupada por los Ayampitín, un grupo de aborígenes nómades especializados en la caza. A partir de ese año llegaron del norte de Argentina otros pueblos originarios, dos de los cuales habitaban el área a la llegada de la colonización española; los Sanavirones y los Comechingones.
La existencia y valor del área data de fines del siglo XIX, cuando el conocido escritor Leopoldo Lugones publicó artículos sobre dicha ciudad. Por lo que en 1961 Cerro Colorado es declarado Monumento Histórico Nacional.
La ciudad es ideal para todo aquel turista que desee descansar y realizar actividades al aire libre. Sus hermosos paisajes permiten al visitante deleitar su vista entre arroyos y montañas ya que por el lugar paran el arroyo de los Molles y el río de los Tártagos.
Durante la temporada de verano se puede apreciar gran cantidad de familias realizando deportes en contacto con la naturaleza y recorriendo la ciudad ya que por estar entre las sierras la ciudad propicia un clima ideal para realizar dichas actividades.
Además el turista podrá visitar el Museo Arqueológico en el cual apreciará piezas de arte precolombina realizadas por los aborígenes que habitaron en ese tiempo el lugar. Si se visita la ciudad entre los días 2 y 11 de febrero podrá disfrutar de las fiestas patronales en las cuales se organizan peñas y todo tipo de eventos festejando el descenso de la virgen el día once de dicho mes.