El viajante que se acerca a esta ciudad podrá encontrar más de un tipo de opción para disfrutar y conocer. Además de admirar hermosos paisajes, descansar con la presencia del arroyo ante sus ojos, en Alta Gracia es fundamental aprovechar la riqueza histórico-cultural que es muy emocionante. Tanto es así que, en el año 2000 fue nombrada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad como parte del sistema Jesuítico Cordobés por su Museo de la Estancia Jesuítica.
La tranquilidad que regala la ciudad se descubre a través de los balnearios de La Bolsa, La Serranita, El Cañito, Los Paredones, principalmente. Estas playas se forman por la confluencia de los arroyos de La Estancia Vieja y de Los Paredones que dan nacimiento al arroyo Alta Gracia (o Chicamtoltina) que recorre la ciudad. Éste último proviene del río Anisacate que rodea toda la región de Paravachasca y se accede a él por el camino que une Alta Gracia con Villa La Bolsa, por la ruta provincial n° 5.
Pero, tampoco puede faltar el turismo aventura o las actividades que mueven a tantos a salir de su rutina como: cabalgatas, paracaidismo, trekking, mountain bike, caza y pesca.
Además posee una variada oferta para la noche en gastronomía y diversión ya que cuenta con muchos restaurantes de diferentes estilos y un casino.