Sierra de la Ventana es una ciudad ideal en cualquier época del año. En verano, su clima es especial para disfrutar de los arroyos que rodean a la ciudad, enmarcados por distintos cerros. En invierno, la nieve que cae en la región le da un toque de distinción a esta destino turístico.
El marco natural invita a la práctica de todo tipo de actividades, sobre todo las físicas. Las caminatas son una tentación, por los paisajes que se pueden llegar a conocer. Si uno quiere puede alquilarse una bicicleta y lanzarse a la conquista de la ciudad en dos ruedas. Visita obligada por este medio, es la estación de tren de Sierra de la Ventana y desde allí tomar las distintas calles y hacer un city-tour a gusto de uno y manejando los propios tiempos.
Los más intrépidos pueden lanzarse al ascenso del cerro Ventana o algunos de los otros cerros que forman el cordón. Clave para el ascenso, es un calzado adecuado y ropa cómoda. La aventura del cerro Ventana demandará aproximadamente seis horas y requiere de una buena condición física. Para los no tan deportistas, el cerro Amor tiene una dificultad mucho menor y desde la cima tener una vista panorámica de Sierra de la Ventana.
A los amantes de la pesca deportiva, el arroyo Sauce Grande invita a pasar una jornada distinta con una vista privilegiada. La pesca es con mosca y con la metodología de captura y devolución.